Decálogo para personas cisgénero que desean escribir sobre las personas trans* de Sandy Stone 



Decálogo para personas cisgénero que desean escribir sobre las personas trans* de Sandy Stone (4)

1. Plantea tu tema con un sentido de humildad. No eres la persona experta acerca de la transexualidad, el transexualismo, las personas transexuales o trans*. Las personas trans* lo son. 

2. Cuestiona tus propios privilegios. Es decir, la forma en la que tienes un poder que las personas trans* no tenemos, incluyendo privilegios de acceso judicial, institucional, material o de inteligibilidad subjetiva.(1) Estos privilegios afectan la manera en cómo percibes y en cómo lo describes, cuáles son tus intereses y forman parte incluso de tus intereses iniciales así como en el deseo de lo que observarás  y contarás mientras continúas con tu trabajo. Por ejemplo, Bernie Hausman cuenta sobre cómo surgió su interés inicial: estaba leyendo sobre trasvestismo y corrió a la biblioteca por material sobre transexualismo, “eso era fascinante”. Por qué ? “Porque las posibilidades de entender la construcción del ‘género’ a través de un análisis del transexualismo parecía enorme y no había mucho material crítico allá afuera”.  Recuerde que usar a quienes tienen menos poder dentro de las estructuras institucionales, materiales y discursivas como su boleto de comida (de retención, de tenencia, o promoción) es objetable. 

3. Ten cuidado en replicar el siguiente movimiento discursivo (que Sandy Stone señala en “El Imperio Contraataca“, y nos recuerda que es familiar de otros discursos coloniales): la fascinación inicial con lo exótico; la negación de la subjetividad, la falta de acceso al discurso dominante; y seguido de una especie de rehabilitación.

4. No borres nuestras voces ignorando lo que decimos y escribimos, a través de una grosera tergiversación (como lo hace Hausman a Sandy Stone y Kate Bornstein), negando nuestras credenciales académicas si las tenemos (como lo hace Hausman a Sandy Stone), o insistiendo en que debemos tener credenciales académicas para ser tomadxs en serio.

5. Ten en cuenta que nuestras palabras son muy a menudo parte de las conversaciones que estamos teniendo dentro de nuestras comunidades y que podemos estar participando en conversaciones superpuestas dentro de múltiples comunidades, por ejemplo, nuestras comunidades trans, nuestras comunidades académicas (tanto interdisciplinarias como aquellas que son disciplinariamente limitadas), las comunidades feministas, las comunidades queer, las comunidades de color. Sé consciente de estas conversaciones, de nuestros lugares dentro de ellas y de nuestros lugares dentro de las estructuras comunitarias y de poder. De lo contrario, no entenderás nuestras palabras.

6. No nos totalices ni nos representes a nosotrxs ni a nuestros discursos como monolíticos o unívocos; mira cuidadosamente cada uso de ‘el’, y los plurales.

7. No cites acríticamente a las “personas expertas” no transexuales, por ejemplo, Harry Benjamin, Robert Stoller, Leslie Lothstein, Janice Raymond, Virgina Prince, Marjorie Garber. Aplica la misma perspicacia crítica a sus escritos como lo harías con cualquier otra persona.

8. Empieza con lo siguiente como, mínimo, una hipótesis de trabajo que sería odioso abandonar: “Las vidas transexuales son vividas, por lo tanto habitables” (como Naomi Scheman lo puso en “Queering the Center Centering the Queer“).

9. Cuando hables de los discursos, fenómenos, experiencias, vidas, subjetividades, formas de vida, etc., de las personas trans* (2), hazlo explícito y mantenlo explícito en todo momento; Declararlo una o dos veces no es suficiente para socavar los paradigmas. No hagas referencias ocasionales a discursos, fenómenos, experiencias, vidas, subjetividades, encarnaciones, etc. de personas trans*, sin preguntar para qué objetivos te sirven esas referencias y si esos propósitos son o no legítimos.

10. Ten en cuenta que si nos juzgas con referencia a tu agenda(s) política (s) tomada como la medida o estándar, especialmente sin siquiera preguntar si tu agenda (s) podría entrar en conflicto con la nuestra y no puedes tener automáticamente la prioridad sobre la nuestra, es igualmente legítimo (o ilegítimo, según sea el caso) para que utilicemos nuestra (s) agenda (s) política (s) como medidas para juzgarte así como a tu trabajo.

11. Enfócate en: “Al estudiar las personas transexuales, el transexualismo, la transexualidad,etc,. Que te dice acerca de “ti mismx” y “no” que te dice acerca de lo trans?

12. Pregúntate si puedes viajar en nuestros mundos trans. Si no es así, probablemente no entiendas lo que estamos hablando. Recuerda que vivimos la mayor parte de nuestras vidas en mundos no trans, por lo que probablemente obtendremos lo que hables.

13. No imagines que puedas escribir sobre la transexualidad, o sobre los discursos y las posturas transexuales sin escribir sobre subjetividades transexuales, sus vidas, sus experiencias, o sus encarnaciones. Pregúntate a ti mismx: qué relaciones mantienen entre sí éstas construcciones categóricas, así como qué implicaciones tienen sobre lo que escribes y sobre lo que no escribes.

14. No imagines que sólo hay una idea de la transexualidad, sólo una figura de lo transexual, o sólo un discurso transexual en cualquier lugar temporal y cultural.

15. Si atendemos tu trabajo lo suficientemente cerca como para involucrarnos en una crítica enojada y detallada, no tomes esto como un rechazo, irritabilidad desordenada o desvarío delirante, o los efectos del envenenamiento por las hormonas (3). Es un regalo*. (Y es alabanza: debe haber algo que valoramos sobre ti para molestarte en involucrarte, especialmente porque tal compromiso es a menudo doloroso, así como demandante para nosotrxs.)

(1) Entiendo que el poder acceder a una inteligibilidad subjetiva tiene que ver con la posibilidad de que las personas cis tienen marcos de referencia, muchos de ellos considerados “normales”, en donde encuentran figuras de referencia que les permitan construirse así mismos. en cambio, las personas trans contamos con pocas referencias para hacernos inteligibles, es decir, para dar coherencia, sentido y solidez a nuestras experiencias e identidades más allá de los discursos que nos patologizan o criminalizan.

(2) Stone se refiere en su escrito original solamente las mujeres trans, sin embargo, considero que éste decálogo aplica para cualquier estudio o abordaje que alguna persona cisgénero deseé realizar sobre cualquier persona trans*.

(3) En el texto original habla de la testosterona. He puesto “hormonas” para que en su lectura se representen también los hombres trans. 

(4) Si hay algo que se pueda conrregir con gusto lo hago. Gracias.

Fuente: http://sandystone.com/hale.rules.html

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