El voto de las personas #trans por @ebuendiaz


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Por fin llegó mi titularidad… o sobre la protección y actualización de datos personales de las personas #trans


Hace poco más de un año realicé una solicitud por rectificación de datos ante la dirección ejecutiva del servicio profesional electoral del Instituto Nacional electoral, hoy he tenido una respuesta favorable.

Recuerdo que cuando habían pasado ocho meses de haber enviado el oficio, mi mente estaba absorta en la organización de la elección local del año 2016, dando seguimiento la rectificación de datos de mi título profesional en la universidad, haciendo la tesis de maestría, entre otras actividades, y recibí una llamada de una persona de esa dirección que me estaba diciendo que ya estaban dando trámite a mi solicitud… Ocho meses después.

Algo que me llamó la atención, es que junto con la titularidad vino un oficio que decía más o menos así: “se informa que se emite nueva titularidad que estaba a nombre (nombre anterior) y que ahora se llama así (nombre actual)”.

Nuevamente volví a preguntarme del porqué de la obsesión de ciertas personas por el tema de la suplantación de la identidad cuando, por ejemplo, yo tengo un número que me identifica con empleada y que no ha cambiado;!sin embargo me parece ver una insistencia para documentar de manera oficial, y no se diga en lo social, que las personas trans tenemos una identidad actual pero que siempre tendremos arraigada una identidad que les dará a entiender a ellas y a ellos que esa es nuestra nueva “verdadera identidad”, Y esto me parece un ejemplo de violencia cissexista.

Es decir, el perpetuar y reiterar la idea de que las personas trans en realidad no somos las personas que decimos decir y se encarga de que las personas que recién nos conocen lo tengan presente, como sucedió con la persona que me tuvo que hacer la notificación.

Gracias al acompañamiento de la consejera Dania Ravel es que puedo compartir que este trámite a concluido a buen puerto.

Sin embargo, creo que la celebración deja una gran tarea: no puede suceder que trámites de esta naturaleza tarden tanto tiempo y que para que sean exitosos tengamos que contar con el apoyo de alguna persona cercana a las altas esferas.

La rectificación de datos, incluidos los apartados de nombre y sexo, también forma parte de los derechos humanos así como el acceso a la información, a la reservación, protección de datos personales así como a la rectificación de los mismos.

La rectificación de datos de las personas trans no sólo es un tema de respeto al libre desarrollo de la personalidad sino también es un respeto a la protección, rectificación y actualización de datos personales que toda persona tiene en este país, especialmente a partir de la reforma del año 2016.

Rebeca Garza

@INEMexico aprueba protocolo histórico que reconoce derechos de personas #trans en todo el país


En una sesión histórica del Consejo General del INE se habló sobre los contextos de violencia generalizada que viven las personas trans y que representan barreras para que las personas trans puedan ejercer su voto en las mismas condiciones de igualdad que el resto de la población.

Se habló del largo proceso y debate que se desarrolló a lo largo de casi seis meses de trabajo con colectivos y activistas trans, representantes de partidos políticos y del poder legislativo así como de diferentes consejeras, consejeros, direcciones y unidades técnicas del INE.

Yo digo que fue un protocolo construido a muchas, pero muchas manos. Y esto, no necesariamente es malo. Se ha enriquecido desde una amplia pluralidad.

Seguramente se pudieron haber integrado las observaciones de la Consejera Dania Ravel sobre eliminar la palabra “discordante” por su trasfondo patologizante, quizás se pudo haber explorado redacciones que fueran más claras con respecto de proteger la libre expresión de género cuando no coincida con los datos de la credencial de elector, quizás faltaron más exploraciones para evitar la exposición pública de una persona trans (propuesta de dirigirse al electorado por sus apellidos); pero es cierto que el engrose presentado por Lorenzo Córdova estaba validado por CONAPRED, algunos colectivos trans y no dudo que era la versión más incluyente que al mismo tiempo lograba el mayor número de votos.

Así pues, hoy 22 de diciembre de 2017 en INE da un gran paso hacia la igualdad a favor de uno de los sectores de la población más violentados: las personas trans.

El protocolo tiene sus grandes bondades: se convierte en el primer documento normativo con impacto nacional que reconoce explícitamente derechos de la población trans a partir de visibilizar los fuertes prejuicios sociales que legitiman vulneración de derechos, actos de exclusión y violencia hacia este sector de la población; la segunda bondad, como dijo la consejera Ravel será que permitirá sensibilizar a 1.4 millones de personas -sorteadas a lo largo y ancho del país- que fungirán como funcionarias y funcionarios de casilla en una de las elecciones más grandes en la historia de México: la del 1 de julio de 2018. Adicional a todo el funcionarado que integra tanto al INE como a los 32 OPLES.

Sin embargo, esto no es suficiente. Hay que decirlo con todas sus letras: esta acción de nivelación del INE surge de un contexto en donde tanto la Cámara de Diputados así como los diferentes congresos locales (a excepción de la Ciudad de México, Nayarit y Michoacán) han sido omisos e indiferentes a las diferentes iniciativas que se han presentado en diferentes momentos y que han tenido por objeto reconocer la identidad de género como un derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Si la memoria no me falla en la Cámara de Diputados la última iniciativa que se presentó fue en 2008 o 2009 y fue mantenida en la “congeladora”.

En Puebla sucedió lo mismo por el año 2011 y ni siquiera el vil e impune asesinato de nuestra compañera y activista Agnes Torres rompió los prejuicios de quienes nos dicen representar y sigue estando en lista de espera.

Em Oaxaca apenas hace varias semanas también un partido hizo llegar una iniciativa para reconocer la identidad de género y el matrimonio igualitario pero tampoco pudo salir de comisiones.

Son muchos los argumentos que revisten de prejuicios que se han dicho en esos espacios: que México no está preparado, qué hay otras prioridades, que somos una minoría que desea imponer su “ideología” a una mayoría incluso se nos sigue llamando en algunos congresos como personas enfermas o pervertidas.

Mientras tanto, México sigue siendo el segundo país del mundo donde más asesinan personas trans; sigue siendo el país con una de las mayores tasas en el mundo de acoso escolar donde quienes más sufren son aquellas personas que no se ajustan a los estereotipos derivados de pensar que la heterosexualidad es la única orientación sexual válida y la cisgeneridad, la única identidad verdadera y real.

Por lo tanto, pregunto cuánto tiempo mas tendrá que pasar para que la Cámara de Diputados y los respectivos congresos locales reconozcan y protejan pronto los derechos de las poblaciones trans para eliminar las barreras sociales, legales e institucionales que limitan el ejercicio pleno de derechos.

Espero que no pase mucho tiempo. Entre más tiempo pase más compañeras y compañeros trans siguen viviendo fuertes contextos de violencia desde la infancia, siguen siendo personas indocumentadas en su propio país y siguen viviendo con la zozobra no solo si comerán mañana, como un gran sector precarizado de la población, sino si seguirán vivas y vivos mañana mismo.

Rebeca Garza.

Pueden ver el debate aquí, es el punto número 4.

Carta a @lorenzocordovav de una mujer #trans


Oaxaca de Juárez, Oax., 15 de diciembre de 2017.

 

Asunto: Sobre Protocolo para personas trans.

 

  1. LORENZO CÓRDOVA VIANELLO

CONSEJERO PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL

DEL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL.

 

Estimado Doctor Córdova:

 

​El 14 de julio del presente año fue votado por unanimidad en el Consejo General el Acuerdo en donde se aprueba el cronograma de actividades para la elaboración del protocolo para adoptar las medidas tendientes a garantizar el derecho al voto de las personas cuya expresión de género no coincida con la información contenida en la credencial para votar en donde está vocal fue designada como Especialista Interna para apoyar en los trabajos de construcción de dicho proyecto.

De conformidad con el cronograma, participé bajo la coordinación de la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica (DECEYEC) en el acopio  de información sobre asociaciones civiles especialistas en derechos humanos de las personas trans y la no discriminación entre el 17 de julio y el 22 de agosto; y se realizaron dos reuniones presenciales con asociaciones civiles y especialistas a nivel nacional en el tema para la presentación preliminar del protocolo: la primera, el 1 de septiembre y la segunda, el 20 de octubre.

Es importante resaltar que en ambas reuniones muchas personas activistas trans hicieron un gran esfuerzo personal -invirtiendo su tiempo, su expertise e incluso utilizando recursos económicos personales, que es escaso-  para estar presentes en las reuniones, donde hicieron llegar propuestas enriquecedoras, tanto por su sólida formación teórica y académica como por su experiencia en la promoción de proyectos exitosos a favor de los derechos de las personas trans en México. Además se contó con la presencia de especialistas en temas relacionados con la no discriminación y la igualdad, tales  como representantes de CONAPRED y la Directora de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, entre otras personas.

En ambas reuniones, las participaciones se documentaron en minutas de trabajo. Se contó con la retroalimentación de  personas activistas trans que tuvieron una participación activa, estratégica e histórica en la reforma a los códigos civiles de la Ciudad de México, Michoacán y Nayarit lo que ha permitido que actualmente las personas trans (transgénero, transexuales y travesti) de estas entidades puedan rectificar el nombre y sexo de sus actas de nacimiento; también estuvieron presentes activistas trans que tuvieron un papel importante para que en la aprobación de la Constituyente de la Ciudad de México se reconocieran los derechos humanos de la población transgénero, transexual y travesti, lo que la convirtió en la única constitución local en México con este tipo de reconocimiento y protección a este grupo de la población históricamente vulnerado; y además, se contó también con aportaciones de activistas de otras entidades (Baja California, Yucatán, Veracruz, entre otras) que participaron de forma presencial o mediante video conferencia.

En estas reuniones se discutieron amplia y profundamente temas que iban desde la pertinencia del nombre del proyecto del protocolo hasta cada una de las acciones de nivelación que se incorporaron a partir de las dos experiencias exitosas que se impulsaron en la Ciudad de México en las dos elecciones pasadas con el objeto de proteger el ejercicio del voto de las personas trans. Estas experiencias exitosas fueron impulsadas en coordinación con el actual Instituto Electoral de la Ciudad de México (antes IEDF) por varias de las personas activistas que estuvieron presentes. También fue revisado el marco teórico y la fundamentación del documento.

Entre el 4 de septiembre y hasta el 13 de octubre, esta Vocal colaboró en coordinación con la Dra. Teresa González Luna  (designada como Especialista Externa) y la DECEyEC para impactar las observaciones de las asociaciones civiles, las instituciones y personas especialistas así como las observaciones de las consejeras y consejeros del Consejo General del INE, representantes del poder legislativo y de los partidos políticos siempre dentro de un marco de progresividad de derechos humanos y en armonía con los principios rectores del INE.

Por ello, puedo afirmar que la propuesta del protocolo que se construyó hasta el día 31 de octubre fue realizada bajo un diálogo horizontal, estuvo basada en el principio de máxima publicidad como lo demuestran las minutas levantadas en ambas reuniones y fue producto de  un trabajo colectivo entre las especialistas aprobadas, las personas activistas trans provenientes de la sociedad civil organizada de diferentes partes del país, las personas representantes de instituciones públicas especializados en temas de no discriminación como CONAPRED,  las consejeras y los consejeros del Consejo General que asistieron a ambas reuniones o que hicieron llegar por escrito observaciones o propuestas de redacción, representantes del poder legislativo y de los partidos políticos. Incluso, se contó con la asistencia y aportaciones de representantes de direcciones ejecutivas del INE y de unidades técnicas como la de Igualdad de Género y No Discriminación.

También fueron abordados los temas de la certeza y legalidad en la emisión del sufragio el día de la jornada electoral vinculados con las medidas de nivelación que contiene la propuesta de  protocolo y se llegó al consenso que contiene la redacción del 31 de octubre.

Es importante destacar que ambas mesas de trabajo significaron un proceso de sensibilización y aprendizaje para todas las personas presentes.

El cronograma aprobado establecía que entre el 1 y el 15 de noviembre se presentaría el proyecto de protocolo  en la Comisión respectiva y entre el 16 y 30 del mismo mes se presentaría para su aprobación al Consejo General del INE.

Sin embargo, durante ese periodo el proyecto del protocolo empezó a recibir observaciones sobre temas que ya se habían abordado en las dos reuniones previas, como las realizadas por los consejeros Jaime Rivera, Benito Nacif y Ciro Murayama, pero que por alguna razón, no estuvieron presentes en las 2 mesas de trabajo donde se abordó la forma y el fondo de la redacción del proyecto.

Sin embargo, los consejeros Jaime Rivera y Benito Nacif han reiterado su preocupación de que el proyecto del protocolo pueda incentivar la suplantación de identidad, pero no han remitido propuestas de redacción concretas que permitan armonizar los principios de certeza y legalidad con los de progresividad de derechos humanos, a partir de las experiencias ya realizadas en la Ciudad de México durante dos procesos electorales (uno con casilla única) en donde históricamente se tiene cero casos de personas que hayan usado estas medidas de nivelación para suplantar la identidad de una persona electora o promover impugnaciones sobre la etapa de votación de la jornada electoral.

En cambio, hicieron llegar propuestas que a juicio personal resultan regresivas en materia de derechos humanos y que perpetúan la estigmatización social que vivimos las personas trans hoy en día.

Como mujer trans con 16 años en el Servicio Profesional Electoral, como Vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica  y como estudiosa de las violencias que vivimos las personas trans dentro del sistema electoral mexicano, considero que la construcción y aprobación del protocolo es una oportunidad histórica para que el INE reconozca la protección de los derechos humanos de las personas trans para el ejercicio de sus derechos político-electorales lo que traerá beneficios especialmente a la población trans de las entidades donde no existe protección o reconocimiento tanto a la identidad de género como a la libre expresión de género.

El debate y el diálogo alrededor de la construcción de este protocolo representa una gran oportunidad para revisar, cuestionar y desmontar los propios prejuicios sociales que inevitablemente están encarnados  en las personas que integran el Consejo General así como en las personas que integran algunas Direcciones Técnicas a partir de una realidad ya documentada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: que las personas trans en Latinoamérica vivimos fuertes contextos de exclusión social y de violencia sistemática y estructural desde la modalidad simbólica y hasta la institucional, legitimados por prejuicios sociales como el de la suplantación de identidad en donde, a partir de un discurso de neutralidad jurídica, históricamente se nos han negado medidas de nivelación o acciones afirmativas que reconozcan y protejan nuestro derecho humano al libre desarrollo de la personalidad.

Basta mencionar este contexto en el que vivimos las personas trans: México es considerado el segundo país más transfeminicida en Latinoamérica, sólo después de Brasil.

Le externo mi preocupación porque las modificaciones que ha sufrido la propuesta de protocolo  lo conviertan en un instrumento regresivo y restrictivo en materia de derechos humanos hacia las personas trans con respecto a lo que ya se ha hecho en la Ciudad de México -como ya lo han señalado tanto COPRED como CONAPRED.

Asimismo le comparto mi temor de que el protocolo pierda su objetivo original y se apruebe, en el mejor de los casos, un documento que pueda parecer progresista pero que en términos reales no significará una diferencia alguna para hacer la vida de las personas trans más vivibles y más habitables en México, como ya sucedió con el Protocolo para la transición y no discriminación de los derechos de las personas transgenéricas y transexuales que laboran en el Instituto Federal Electoral aprobado en el mes de diciembre de 2010 y que sufrió una ruta parecida a la que está recibiendo la actual propuesta de protocolo, pero que en términos concretos no ha funcionado para ampliar o proteger derechos de las personas trans que laboran en el Instituto.

 

Sin otro asunto en particular le envío un cordial saludo.

 

ATENTAMENTE

MTRA. LUISA REBECA GARZA LÓPEZ

VOCAL DE CAPACITACIÓN ELECTORAL Y EDUCACIÓN

CÍVICA DE LA JUNTA LOCAL EJECUTIVA

ESPECIALISTA INTERNA PARA EL PROTOCOLO

 

 

 

C.c..p: –       Mtro. Marco Antonio Baños Martínez, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Lic. Enrique Andrade González, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Dra. Adriana M. Favela Herrera, Consejera del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Dr. Ciro Murayama Rendón, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Dr. Benito Nacif Hernández, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Mtra. Dania Paola Ravel Cuevas, Consejera del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Mtro. Jaime Rivera Velázquez, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Dr. José Roberto Ruiz Saldaña, Consejero del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Lic. Pamela San Martín Ríos y Valles, Consejera del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Mtra. Beatriz Claudia Zavala Pérez, Consejera del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Mtra. Mónica Maccise Duayhe, Directora de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Mtro. Roberto Heycher Cardiel Soto, Director Ejecutivo de Capacitación Electoral y Educación Cívica del Instituto Nacional Electoral. Para su conocimiento.

Dra. Teresa González Luna, Especialista Externa. Para su conocimiento.

Mtra. Alexandra Haas Paciuc, Presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED). Para su conocimiento.

Expediente/Archivo.

Licenciada Rebeca Garza: Lo personal es político


Tomado de: http://revistalevadura.mx/2017/08/20/licenciada-rebeca-garza-lo-personal-politico/

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Por Miguel Martínez Jimenez

Rebeca Garza vino a Monterrey a concluir un proceso que al fin se ha materializado en su título de licenciatura en administración, con acentuación en mercadotecnia, por la Universidad Autónoma de Nuevo León con su nombre corregido. El documento con el nombre anterior se expidió en 2001.  Hace año y medio había venido a firmar, tomarse la foto y pagar por todo el trámite una vez más, sin saber cuánto tendría que esperar. El suplicio burocrático fue agotador: Le pidieron la carta de liberación de servicio social original, por ejemplo, su cédula tuvo un proceso aparte bastante irregular, y su hermano David tuvo que esperar hasta cuatro horas para ser atendido, en un cansado proceso que parecía tener como objetivo desanimar a la interesada, que actualmente radica en Oaxaca. “Lo que pasa es que no hay un protocolo de acción. Ya había habido solicitudes antes, según me informaron, pero esas personas no concluyeron el proceso. Pues claro, no se dan cuenta de que son ellos (la universidad) los que lo obstaculizan”. Se hubiera tomado con más calma el trámite si no fuera por una auditoría de expedientes en el INE , donde labora, y la llamada en la que le avisaron que no contaba con el documento, es decir, que el nombre en su reluciente acta de nacimiento no concordaba con el título universitario. Eso fue lo que la orilló a comenzar el via crucis burocrático. Si persistió hasta el final no fue sólo por cuestiones personales: “Con este logro contribuyo a la visibilidad de las egresadas trans”, me suelta firme. Por eso no ha parado de dar entrevistas a diversos medios ni de revisar las notas periodísticas al respecto con agudeza crítica. “En Milenio mencionaron mi nombre anterior y yo no se los di. ¿Para qué? ¿Con qué intención? ¿Te fijas?” 

 

Rebeca Garza no habría salido de Monterrey si no fuera por la discriminación que enfrentó en todas sus formas a la hora de buscar trabajo como recién egresada. Con un promedio de 94 y prácticas profesionales muy competitivas para la época, acudió a Cemex, a FEMSA y hasta Soriana (en un acto desesperado, dice), en busca de oportunidades de trabajo. En aquel momento, habitaba la vida como un hombre bastante afeminado, menudito y con cejas depiladas. Sus padres se mortificaban y lo persuadían cariñosamente para que intentara hacer menos visible su amaneramiento, pues en el fondo sabían que el detallito era un problema en las entrevistas de trabajo. Siempre que mandaba un currículum le llamaban de inmediato al ver su contenido, pero nunca superaba la primera entrevista. Si bien casi siempre no pasaba de un “te llamamos después”, Rebeca recuerda una experiencia de discriminación indirecta muy regiomontana: “Fue en FEMSA. Al finalizar la entrevista el de recursos me preguntó si me gustaba el futbol. Yo le contesté que no entendía qué tenía que ver eso con un puesto de auxiliar administrativo. No, pues es que en esta empresa el futbol es importante porque nos une como empleados. Ocupamos que te guste el futbol, me dijo”. Nunca más le llamaron.  

 

Pudo entrar al INE (entonces IFE) gracias a que el proceso fue un concurso en donde ella sólo era un folio, y tras varios exámenes y filtros a distancia, la entrevista se llevó a cabo como etapa final. Aun así, no fue tan fácil. Llegó de 23 años pesando 45 kilos, pareciendo de 18 y con las cejísimas a su nuevo puesto en Puebla, donde estuvo 10 años como vocal distrital. Cuando su jefe la conoció, la vio de pies a cabeza y le soltó sin miramientos una frase que no olvida: Tú me vas a traer muchos problemas. Esas palabras, aunque la desanimaron al principio, la empujaron a esforzarse más en el trabajo, innovando y abriéndose paso con el tema de la equidad de género como parte de la promoción de valores cívicos en la organización de elecciones. Su vida transcurría en Acatlán de Osorio en Puebla, una localidad conservadora en la región mixteca cercana a Oaxaca. 

 

 

La vida antes de Rebeca  

Desde la niñez descubrió un texto de endocrinología entre los libros de su padre, que es médico. Ahí conoció la palabra transexual que usaría en la adolescencia para definirse en confianza y en corto. Cuando un amigo muy cercano le confesó “Soy gay”, Rebeca con otro nombre le dijo: “Pues yo soy transexual”. “¿Y qué es eso?” “Pues que soy una mujer en el cuerpo de un hombre”.  Años después, tras conocer la teoría de la performatividad de Butler, los estudios de género y el debate feminista, Rebeca cuestionaría ésta y otras etiquetas, pero en aquella época el entorno era distinto y sus fuentes de información muy limitadas.  

 

Durante aquellos años, el impacto de las lecturas médicas y su propia adolescencia marcaron sus días. Los cambios corporales propios de la edad le causaban terror, pánico de masculinizarse.  A los 18 años comenzó a tomar pastillas anticonceptivas que le conseguía su hermano, como si fueran tic tacs. “No sé cómo no me fregué el hígado”, dice hoy a la distancia. Si de etiquetar se trata, en aquella época no tenía más remedio que vivir una vida como hombre homosexual en el Monterrey de la década de los noventa. Recuerda, por ejemplo, cómo acudía al desaparecido antro Arcanos, al que hoy resignifica como homofóbico, transfóbico y misógino:  

 

“Sólo dejaban entrar hombres homosexuales, pero varoniles. No dejaban entrar jotitas, ni mucho menos mujeres trans o travestis, lo que llaman vestidas. Obviamente tampoco mujeres cis, lesbianas o no. Era sólo para hombres gays y varoniles, supuestamente. Y ahí veías a todos en la fila, performando la masculinidad según nuestras posibilidades, porque de plano te decían: Usted no puede entrar. Muchas escondíamos el gloss y el angel face (que era para lo que nos alcanzaba) en los chones, porque si te los encontraban no te dejaban pasar. Yo llevaba mi blusita pegadita debajo de la camisa holgada, y una vez que entraba me iba a maquillar al baño”.  

 

En la preparatoria, conoció por un amigo en común al profesor y cuentista Eliseo Carranza quien se volvió su mentor. Los tres se reunían en el café Martin’s a conversar por horas sobre literatura, filosofía y cosas del mundo gay. “Yo no quiero jotitas iletradas, nos decía. Lo recuerdo con mucho cariño porque con él aprendí muchas cosas. Además de cultivarnos, nos aconsejaba: Nunca se vayan con un extraño. Nunca tomen de una bebida abierta”. Eliseo además la bautizó como a una hija: En esas reuniones la nombraba Rebeca, por Rebecca Wells, la hija de Rita Hayworth. “ A la otra le puso Yasmine, y yo era Rebeca. Éramos sus hijas”, me dice sonriendo.  

 

 

Renacimientos  

Una vez establecida en Puebla, independizada, comenzó a “empoderarse” lentamente. Conoció un portal en internet llamado Disforia de Género en el que personas trans compartían información, experiencias y consejos. Hoy la página no existe porque fue tumbada por unos hackers rusos y su fundadora huyó a los Estados Unidos, pero en aquellos días ese espacio significó para Rebeca la certeza de que era posible habitar el mundo como mujer y su deseo devino empuje.  

 

En el 2003, el año que le tocó organizar su primer proceso electoral, unos amigos la invitaron a participar en un concurso de belleza en un pueblo vecino, en el estado de Oaxaca: Huajuapan de León. Se inscribió con mucha emoción apoyada por sus amistades y, una vez más, por su hermano. Sin saber que esa noche se convertiría en Miss Huajuapan Gay 2003, cuando se vio vestida ante el espejo sintió una paz indescriptible.  Ese sería un momento cumbre en su vida, del cual no habría retorno. Comenzó a cambiar en el trabajo, a sentirse un poco más libre. De visita en Monterrey, su madre le preguntaba con segundas intenciones si esos pantalones eran de mujer, y ella contestaba que sí. “Yo me los compro con mi dinero, ¿no? Comencé a responder, a cambiar mi discurso”. 

 

Empezó a viajar a la Ciudad de México para ir con el psicoterapeuta David Barrios, quien le brindó acompañamiento psicológico en su transición. Su plan original había sido ahorrar para las operaciones de rostro y de senos y regresar al trabajo sin explicaciones, sin decirle nada a su familia ni a sus colegas. Sin embargo, unas compañeras del trabajo y su propio terapeuta la animaron a pedir los permisos correspondientes y solicitar ser llamada como Rebeca.  Fue más allá: Exigió que hubiese un protocolo a nivel institucional para los empleados transgénero, el cual ya va en su segunda edición.  Al principio no quería visibilizarse tanto. El tema fue tomado de manera amarillista por la prensa local y Rebeca sintió no sólo humillación, sino vulnerabilidad. “En ese tiempo vivía sola. Tenía miedo. No quería ser parte de la estadística”.  

 

Se refiere a la esperanza de vida de las mujeres trans en un país que es segundo lugar en asesinatos por odio homo y transfóbico. Y para ella la estadística tiene rostro: Conoció de cerca los casos de Bárbara Ledezma  y Agnes Torres , asesinadas con saña en distintos lugares de Puebla durante el sexenio de Rafael Moreno Valle. Rebeca las conoció vivas y, en el país de la impunidad, los asesinos siguen prófugos.  

 

Le tocó educar a sus superiores en torno a conceptos básicos como identidad de género u orientación sexual, en la exigencia de su derecho a la identidad. El proceso fue menos duro que con sus padres. Le avisó a su hermano David, solamente porque necesitaba tener a un familiar cercano cerca durante la cirugía y la recuperación. Éste llegó de Monterrey con un mensaje lapidario de su madre: “Dile que, si se opera, ése será el último puño de tierra que caerá sobre mi tumba”.  La tensión cambió después de la cirugía, cuando su madre no se aguantó las ganas de llamarle por teléfono. “Lo primero que me preguntó fue ¿Cómo estás?”, me dice entre lágrimas, “y yo le respondí que era el día más feliz de mi vida”. 

Hace unos días, en plena tormenta mediática, un medio alcanzó a entrevistar a su madre. Su declaración es poderosa por su sencillez y su verdad: 

“Si no los apoya uno como padres, menos la sociedad”. 

 

Con el tiempo se corrió la voz de que había una funcionaria transgénero en el INE. Mientras se encontraba en Baja California, recibió el mensaje de un grupo de mujeres trans que denunciaban que, en los módulos de Tijuana, para la foto de la credencial les pedían quitarse el maquillaje y ocultar el pelo largo. Masculinizarlas, pues. Fue con su jefe y le propuso brindar pláticas de capacitación y sensibilidad que fue disfrazando en otros proyectos, como derechos humanos, equidad de género, diversidad funcional, inclusión en general, como parte de su puesto como vocal de capacitación electoral y educación cívica. “Todo inicia con medidas sencillas. Un ejemplo es llamar a los ciudadanos por los apellidos. Esa estrategia salió de ellas mismas. No es posible tomar medidas para quienes son oprimidos si no los escuchamos”. Así fue como conoció de cerca el poder de su influencia al hacer consciente su posición privilegiada.   

 

“Si yo sigo viva ha sido no sólo por suerte, sino también por mis privilegios. De clase, por ejemplo: Mis padres, con todo y sus resistencias, nunca dejaron de pagarme la universidad. Era una niña de familia, incluso cuando obtuve el puesto en el Instituto les pedí permiso para irme a trabajar a Puebla. El apoyo de ellos ha sido fundamental: Si no funciona, aquí tienes tu casa y aquí te vamos a estar esperando siempre, me dijeron. A otras las corren y nunca vuelven a ver a los suyos. Además, yo transicioné después de terminar la carrera profesional. Muchas mujeres trans no terminan sus estudios por la violencia sistemática a la que se enfrentan mientras estudian, hay mucho por hacer en esa área. También ha sido una ruleta rusa: Si no fui asesinada es porque siempre llevé a mi hermano de chaperón a todos lados, nunca me fui con un extraño saliendo del antro, tal como me aconsejó Eliseo. Siempre fui muy ñoña.” 

 

Rebeca sigue en formación constante. El encuentro con los feminismos la llevó a tomar el Certificado en Estudios Críticos del Género, de 17 Instituto de Estudios Críticos y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, que la ha llevado a una reflexión teórica y política constante de su situación. Actualmente se encuentra felizmente casada con un hombre que conoció en sus viajes a la Ciudad de México. Su esposo la ha acompañado en todos estos procesos, y también ha adquirido consciencia política sobre el tema.  Rebeca sin duda es una privilegiada. Casada, apoyada por su familia, con estudios universitarios y con un trabajo estable, aprovechó el viaje a Monterrey para presentar su tesis de Maestría en Procesos e Instituciones Electorales. El título de su disertación: Violencias de Género y participación política electoral de las personas trans* en México desde 1990 dentro del sistema electoral mexicano.  

 

“Este no es un asunto de Rebeca, mi título rectificado no es un asunto privado. No se trata de felicitarme. Es un momento por los derechos de la población trans. Hacen falta protocolos, no puede ser un caso de excepción, mucho menos cuando el gobernador habla de zonceras. Mi intención es politizar, sin lugar a dudas”. 

‘Más derechos, más democracia’


Daniel Santiago

Monterrey, México (07 julio 2017).- 

Lo que algunos llaman ideología de género, en realidad se trata de derechos humanos y libertades, señaló ayer Luisa Rebeca Garza López, primera persona transgénero en lograr que su título profesional en la UANL sea rectificado por cambio de género.

Tras defender su tesis “Violencia de género y participación política electoral de las personas trans en México desde 1990 dentro del sistema electoral mexicano”, dijo que en México, poco a poco, las instituciones públicas están protegiendo esos derechos.

“En México estamos viendo un cambio de paradigma que todavía a muchas personas les cuesta entender, especialmente a grupos que piensan que hablar de feminismo o de derechos humanos o de teoría crítica feminista es ideología de género, como le llaman”, dijo Garza López en entrevista.

“Piensan que queremos imponer un estilo de vida, y no, lo que se busca es que todos los seres humanos tengan la libertad de elegir la vida que desean vivir”.
Más derechos, indicó, significa más democracia.

VIOLENCIA POLÍTICA

El martes, Garza López recogió en Rectoría de la UANL su nuevo título de licenciada en administración, después de cuatro años de trámites ya que no había precedentes por rectificación sexogenérica.

Al presentar ayer su tesis de maestría en la Facultad de Ciencias Políticas para el grado de maestra en procesos en instituciones electorales, Garza López, funcionaria del INE en Oaxaca, señaló que las personas transgénero son sólo una de las varias minorías que sufren violencia política en México.

También, dijo, la viven las personas indígenas y las afrodescendientes al no ser visibles en los partidos políticos ni en los cargos públicos.

“Creo que el trabajo (la tesis) puede visibilizarlo (el problema) para que las instituciones electorales, administrativas, jurisdiccionales, los partidos políticos y también los medios de comunicación estén conscientes de las violencias que ejercemos.

“Desde el lenguaje, la imagen gráfica, desde cómo se aborda, cómo nos mencionan, cómo nos hablan y cómo se documenta la historia, cómo registran las experiencias, cómo se registra a una militante”.

 

Michelle Altamirano Pacheco, primera consejera electoral #trans en Oaxaca de @DiarioMarcaOax


Autora: Ivet Mendoza

Fuente: http://www.diariomarca.com.mx/2017/12/michell-primer-consejera-electoral-trans-en-oaxaca/

* Buscan una mayor visibilidad de la comunidad trans y LGTB ante las instituciones, para desarrollarse en el ámbito ciudadano o político sin discriminación

Oaxaca, Oax.- Michelle Altamirano Pacheco, es el nombre que pasará a la historia en el país por ser la primera ciudadana trans en ser designada como consejera electoral en Oaxaca.

A sus 28 años de edad, Michelle, originaria de Bahías de Huatulco, ocupará este cargo ciudadano para los próximos comicios electorales; pero es un caso especial, porque su identidad de género, nacida hombre, pero con imagen de mujer, no será impedimento para vigilar que el proceso electoral y la decisión de los ciudadanos se cumpla.

Esta aventura inició con la convocatoria lanzada por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), en septiembre de este año, donde se invitó a participar en el proceso de selección de funcionarios electorales para integrar los 25 Consejos Distritales Electorales para el Proceso Electoral Ordinario 2017 – 2018; Michell, motivada por una amiga, se interesó en este llamado.

A pesar de sentir en el fondo incertidumbre por lo que le podría deparar, Michell tenía muy claro que lo que estaba buscando era una oportunidad para demostrar que su identidad no era una limitante para obtener el puesto ciudadano, y fue así como se propuso tres objetivos que la encausaron a continuar este camino; el primero, demostrarse a sí misma que a pesar de no tener una licenciatura estaba preparada para ocupar un cargo de este tipo; el segundo, hacer visible a las instituciones que la comunidad trans y LGTB es una realidad en el país y deben de generarse los espacios para que se puedan desarrollar en el ámbito ciudadano o político sin discriminación o violencia; y por último, exponer al IEEPCO como un instituto que es para los ciudadanos y que éste, cualquiera que sea su género, religión o gustos personales es imparcial y como tal se haga uso de él.

Y fue con esta mentalidad como en tan sólo 15 días Michelle se puso a estudiar desde la Constitución Política, el reglamento del Instituto Nacional Electoral (INE), del IEEPCO, conocer la forma de los procesos electorales, los tipos de leyes y reglamentos que tienen que ver con el proceso electoral, entre otros. Su esfuerzo y dedicación surtieron efecto, y de esta manera es como sus buenos resultados en los exámenes presentados le dieron un espacio como consejera.

“Con los consejeros, en la entrevista personal me sentí muy cómoda, en confianza, en ningún momento me sentí agredida o discriminada, es un proceso que yo lo sentí muy bueno y que sin duda podría volver a participar… la cosa es arriesgarnos, hacernos de estos espacios, pelear por ellos, hacernos visibles de esta sociedad, que estamos aquí, que al igual que ellos tenemos derechos y también las mismas responsabilidades, entonces hay que hacer uso de ellos, hay que luchar, para que así podamos ganar un respeto”, afirmó.

Este 30 de noviembre Michelle inició su nueva etapa como consejera, al tener su primera reunión con sus demás compañeros con los que estará trabajando por el distrito 25 de San Pedro Pochutla.

Aseguró que buscará hacer un buen papel y garantizó que velará porque las decisiones de su comunidad sean efectivas y respetadas

TESTIMONIO DE VISIBILIDAD

Michelle está consiente que su caso es el primero del que se tiene conocimiento en el país, y también reconoce que con ello ha adquirido una responsabilidad, primero como ciudadana oaxaqueña y segundo para la comunidad de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (LGBT), a quienes invitó a unir fuerzas para que este sector se haga visible en el ámbito social y político, y en un futuro sean muchos casos como el de ella.

“Que se animen, que se arriesguen y que luchen por tener estos espacios de visibilización, para que el gobierno nos tome en cuenta, porque si nosotros no nos hacemos visibles, cómo nos van a tomar en cuenta, cómo se van a crear los protocolos donde se nos tome en cuenta, entonces hay que hacernos nosotras visibles para que demos a conocer que sí existimos y tenemos oportunidades, derechos y obligaciones al igual que todos”.

Este mensaje Michelle lo quiso extender a la comunidad en general, para demostrar que cualquier ciudadano que quiera mejorar a su estado y país pueda formar parte de estos espacios que se crearon para los ciudadanos, y sean éstos quienes los demanden y hagan suyos.

“A la comunidad en general pues yo les podría decir que yo ya demostré que este es un espacio ciudadano donde cualquiera puede contender, donde cualquiera pueda tener la capacidad para enfrentar todo esto, yo solamente tengo el bachillerato terminado, no tengo una preparación universitaria”, alentó.

NUEVOS CAMINOS

Michelle es honesta, y no descarta que esta oportunidad que hoy tiene la incentiven a un más para buscar en un futuro otros cargos públicos, y por qué no, algún día pueda llegar a ser edil de su comunidad y más.

Sin embargo sabe que para poder lograr esto, tiene que seguir preparándose en lo académico y como ciudadana, y poder ofrecerle a su pueblo garantías de desarrollo.

El amor a su gente y comunidad LGBT ha hecho que Michelle desde los 18 años se haya involucrado en el activismo; actualmente pertenece a la Red Mexicana de Mujeres Trans, que tiene una sede en cada estado de la República y con la cual ha trabajado y replicado acciones en favor de sus compañeros.

“En Huatulco no hay una agrupación, no hay quien haya hecho un trabajo por la comunidad LGBT, y entonces ahí empecé yo con un grupo de amigos en hacer este trabajo y en una asociación que se llama Huatulco Diverso, porque empezamos a hacer los trabajos para visibilizar y proteger los derechos LGBT y poco a poco hemos venido avanzando”, contó.

Su papel como consejera, afirma que ahora será compartida con su vida como comerciante y activista, ya que la ilusión que mantiene es poder regalar a su comunidad LGTBT un espacio donde se sientan seguros si se creen rechazados o simplemente saber que existe un lugar donde los puedan apoyar en diferentes temas.

Michelle cuenta que fue a la edad de 17 años cuando tuvo la inquietud de convertirse en una chica trans, y con ello un sueño que espera no tarde mucho en cumplirse, pertenecer a una comunidad unida, empoderada, libre de violencia y discriminación.