Amaranta Gómez Regalado, primera candidata muxe a una diputación federal en México y Oaxaca.


Ha sido la primera candidata muxe en competir por una candidatura en México a la edad de 28 años. Fue candidata propietaria por la diputación del distrito electoral federal 07 con cabecera en Juchitán, Oaxaca, en el año de 2003 por el partido México Posible, actualmente sin registro.

Adicionalmente, ha sido la primera persona en México en donde la autoridad electoral administrativa (el entonces Instituto Federal Electoral) aprobó el registro de su candidatura bajo un nombre diferente al registrado en el acta de nacimiento, lo fue un hecho histórico en cuanto al reconocimiento de las identidades no binarias o disidentes.

Este hecho quedó registrado en punto único del Acuerdo del Consejo General del Instituto Federal Electoral Acuerdo de la Sesión Especial del Consejo General  por el que se registran diferentes candidaturas entre ellas del Partido México Posible; el 18 de abril de 2003.

Amaranta señala en una entrevista realizada en el año 2003 dos influencias que forjaron sus actividades como líder: la influencia de su padre Homero Gómez quien era consejero local por el PRI y, posteriormente cuando tenía 13 años, sus actividades de coordinación de grupo de un show travesti.[1]

En esa misma entrevista, señala que su carrera política apartidista comenzó en 1998 como integrante de un organismo no gubernamental en su pueblo natal de Juchitán mediante el proyecto “Educando y fortaleciendo a la comunidad muxhe en Salud, Sexualidad y VIH-Sida” financiada por dos años por la fundación estadounidense MacArthur.[2]

En una entrevista al periódico La Jornada en el año 2003, Amaranta señala lo siguiente:

“Es un parteaguas en México y Latinoamérica que una persona transgénero esté en el escenario político señalando temas que parecía que no existían por el hecho de no ser mencionados, pero que sí estaban latentes lastimando e hiriendo a amplios sectores de nuestra sociedad que no han sido tomados en cuenta”

Medina Antonio, La nueva visibilidad lésbico-gay, Letra S, Ciudad de México, La Jornada, UNAM, 2003.

En la elección de 2003[3], recibió el 2.26% de la votación con 1,894 votos, siendo los primeros tres partidos que recibieron la mayor votación en el distrito: el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con el 50.88% o 42,598 votos; el Partido de la Revolución Democrática (PRD) con el 20.56% o 17,212 votos; y el Partido Acción Nacional (PAN) con el 9.70% o 8,124 votos.

Gómez Regalado se ha distinguido por su lucha a favor de la igualdad y la no discriminación en México. En 2015  concluye la licenciatura en Antropología Social por la Universidad Veracruzana, siendo la primera muxe en tener este logro académico[4] y, adicionalmente, su título universitario está registrado bajo su identidad de Amaranta Gómez Regalado y también, a partir de ese año, es integrante de la Asamblea Consultiva del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED).[5]

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

amaranta-

[1] Crónica / AFP. «Amaranta, la primera candidata transexual en la historia de México.» crónica.com.mx. 27 de junio de 2003. http://www.cronica.com.mx/notas/2003/72044.html (último acceso: 14 de marzo de 2017).

[2] Ídem

[3] Estadística de las Elecciones Federales de México 2003. Liga: http://www.ine.mx/archivos3/portal/historico/contenido/interiores/Menu_Principal-id-a3dc00192d4e5010VgnVCM1000002c01000aRCRD/

[4] Redacción. «“Soy la primera muxe en obtener un título profesional”: Amaranta Gómez.» Formato7.com. 16 de febrero de 2016. http://formato7.com/2016/02/19/soy-la-primera-muxe-en-obtener-un-titulo-profesional-amaranta-gomez/ (último acceso: 15 de marzo de 2017).

[5] Jarquin Edgar, Soledad. «Reconocen trabajo de Amaranta Gómez Regalado.» Servicio de noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe. 23 de junio de 2016. http://www.semmexico.org/reconocen-trabajo-de-amaranta-gomez-regalado/ (último acceso: 15 de marzo de 2017).

 

Paraguay la buena práctica de usar el nombre social de las personas trans en Hospitales y servicios de salud.


Recientemente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos aplaudió una resolución donde el Ministerio de Salud en Paraguay reconoce el uso del nombre social para personas trans, ya sea que se identifiquen como travestis, transexuales o transgénero.[1]

¿Qué beneficios otorga esta resolución?

Abre la posibilidad que el nombre de las personas trans puede utilizarse en las fichas médicas, historias clínicas y formularios.

Aunque pueda parecer una nimiedad, este avance no lo es y la propia Comisión lo señala cuando dice que la medida protege el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad, a la identidad y el derecho a una atención sanitaria digna.

Esta buena práctica es un excelente ejemplo de los avances que puede hacer cada institución pública para ampliar la protección de los derechos humanos y garantizar su ejercicio por parte de personas históricamente excluidas de las políticas públicas porque “no existen leyes que se lo permitan”.

La Comisión es muy clara al reconocer que la falta de este reconocimiento a la identidad de género forma parte de un círculo de pobreza y exclusión que perpetúan los estigmas de la criminalización y la patologización

Por supuesto que esta práctica no resuelve el problema de fondo que se deriva de la ausencia de una legislación federal y local que reconozca la identidad de género de las personas trans ni se puede asumir que sea una medida suficiente para erradicar la marginación.

Sin embargo, es justo en estos contextos de omisión legislativa donde estas medidas promovidas por cada institución en el ámbito de su competencia  abren espacios para la práctica del reconocimiento a la dignidad de grupos oprimidos.

También, reconoce la importancia que tuvo la sociedad civil organizada para impulsar esta medida.

Por tanto, la propia Comisión lo ha señalado ha reiteradamente la recomendación de que los Estados Latinoamericanos reconozcan la identidad de género de las personas:

Mediante procesos administrativos que se fundamenten en el consentimiento libre e informado y que no contengan requisitos estigmatizantes y/o patologizantes como la solicitud de certificados psicológicos, psiquiátricos y/o exámenes médicos.

Ante esta buena práctica es conveniente reflexionar ¿qué impide que se pueda replicar en las instituciones sanitarias de otros países en Latinoamérica? ¿Qué otras medidas se pueden aplicar para garantizar el acceso a la salud y la atención médica con dignidad hacia grupos desprotegidos como las personas trans*? ¿que otras medidas pueden aplicarse en otras instituciones públicas como las educativas, por ejemplo, o en nuestros propios espacios laborales para ampliar el ejercicio de derechos?

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

[1] “CIDH aplaude uso de nombre social de personas trans en hospitales de Paraguay”: http://www.wradio.com.co/noticias/internacional/cidh-aplaude-uso-de-nombre-social-de-personas-trans-en-hospitales-de-paraguay/20170311/nota/3405937.aspx

Paraguay

Este 8 de marzo, las mujeres trans también alzamos la voz. #Women’sMarch #NiUnaMenos #TransLivesMatter #womensday #DiaInternacionalDeLaMujer


 https://youtu.be/_PN824UggW8 

La violencia en México hacia las mujeres se sigue recrudeciendo ante contextos de inseguridad pública, abuso de poder de la policía y los militares,  del resurgimiento de discursos que buscan controlar los cuerpos y la sexualidad de las mujeres,  los contextos de corrupción e impunidad política y de precarización que incrementa las situaciones de vulnerabilidad de todas las mujeres.

Por tanto, este 8 de marzo se prevén movilizaciones a nivel nacional y global en relación al día internacional de las mujeres trabajadoras.

Y se levantarán también las voces de las mujeres trans para denunciar la violencia machista, sexista y transfóbica que no sólo es invisibilizada sino que, en grandes sectores, aún es socialmente aceptada.

México sigue siendo el segundo país en Latinoamérica con más asesinatos de mujeres trans pero estos casos no han sido recuperados por los diferentes observatorios de feminicidios; la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estima el promedio de vida de una mujer trans en Latinoamérica en 35 años pero los institutos de las mujeres estatales y nacional no han incorporado este diagnóstico dentro de sus políticas públicas para atender a las mujeres trans, la mayor parte de ellos ni siquiera considera a las mujeres trans como parte de la población que deben atender; cada vez hay más mujeres trans que están participando activamente dentro de los partidos políticos, muchas de ellas jóvenes, pero no sólo se encuentran con los obstáculos ya identificados provenientes de contextos misóginos sino que la inexistencia de leyes –producto de omisiones legislativas- que reconozcan el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad de las personas trans y brinden certeza jurídica a su identidad sexogenérica las hace presas de formas de violencia de género que son incluso legalmente aceptadas como no poder acceder a una candidatura por vía paridad de género o no poder ser registrada en las boletas electorales con el nombre con el la persona es identificada, como le sucedió a la compañera Jakelyne Ballesteros en Chihuahua, el año pasado.

Urge que el Congreso de la Unión y los Congresos de los estados retomen las experiencias legislativas de países como Argentina que han reconocido la identidad de género como parte del derecho humano al libre desarrollo  de la personalidad solamente a partir de la capacidad de autodeterminación; urge que se incorpore el concepto de identidad de género en las diferentes normatividades para visibilizar las diferentes formas de violencia que vivimos las personas trans y no binarias; urge incorporar medidas que generen oportunidades laborales como la cuota del 1% de personas trans para cualquier cargo público que se ha establecido en Argentina; urge atención médica y sanitaria de calidad y con dignidad tanto para quienes desean recibir terapias de reemplazo hormonal como quien requiere tratamientos ante praxis médicas mal ejecutadas; urge que las personas juzgadoras reconozcan y sancionen los feminicidios de las mujeres trans: y urge también  que se construyan políticas públicas que protejan a las niñas y niños dada su orientación sexual o identidad de género de cualquier forma de violencia y exclusión.

Es momento de que el  Estado Mexicano,  principal responsable para asegurar que las mujeres trans también vivamos vidas libres de violencia y con igualdad de oportunidades escuche nuestras voces.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

transfobia

¿Por qué es importante el debate alrededor de los derechos de las personas #trans en Estados Unidos?


En febrero de 2016, el municipio de Charlotte en Carolina del Norte aprobó una medida que permitía a las personas trans ingresar al sanitario de acuerdo a su identidad de género. Sin embargo, al mes siguiente el gobierno de Carolina del Norte, de mayoría republicana, aprobó un proyecto de ley impidiendo que las ciudades y condados aprobaran sus propias medidas contra la discriminación [1] obligando, de esta forma, a estudiantes de escuelas y universidades públicas usar los baños de acuerdo a su certificado de nacimiento, bajo el argumento de “proteger a las personas de tener que compartir el baño con gente que les provoca inquietud”.[2]

En mayo de 2016, el gobierno de Barack Obama remitió una medida ejecutiva a los centros educativos instándoles a que permitieran que las alumnas y alumnos trans pudieran ingresar a los baños y vestidores con el que se identificaran y que establecía directrices al respecto y sanciones de financiamiento a los estados que incurrieran en actos de discriminación.

El documento señalaba lo siguiente “Ningún estudiante debería atravesar la experiencia de sentirse no bienvenido en la escuela o en un campus. Debemos asegurarnos de que nuestra gente joven sabe que venga de donde venga o sea quien sea, tienen la oportunidad de contar con una gran educación en un ambiente libre de discriminación, hostigamiento y violencia[3]

A partir de entonces, inicio un fuerte debate sobre los derechos civiles de las personas trans especialmente con respecto a qué espacios y grupos pudieran ingresar o no: desde sanitarios, vestidores, agrupaciones[4], campamentos hasta competencias escolares[5].

Con la llegada de Donald Trump por parte del Partido Republicano a la Casa Blanca en enero de 2017 se reavivó la presión de grupos conservadores y el 22 de febrero de 2017 anuló la norma emitida por Barack Obama porque consideraban que producía “demasiada confusión a nivel local” y porque “no incluía un análisis legal suficiente” dejando a las personas trans en estado de indefensión[6] y yendo en contra de criterios internacionales como los Principios de Yogyakarta[7] o avances legales de otros países como Argentina y Dinamarca[8]que reconocen el género de las personas trans únicamente a partir de su autodeterminación.

Me parece que este debate es muy importante porque puede frenar o hacer más lento el avance del reconocimiento y protección de los derechos de las personas trans no solo en Estados Unidos sino en otros países que lo ven como punto de referencia.

Asimismo, está latente el impacto cultural[9] que pueda tener dentro y fuera de ese país la propagación y legitimación de prejuicios que patologizan y criminalizan a las personas trans y que nos colocan en estados de mayor vulnerabilidad y violencia.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

banos

[1] “Aprueba Carolina del Norte medidas que limitan a transgéneros”. El diario.mx. 24 de marzo de 2016. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://diario.mx/Estados_Unidos/2016-03-24_3dcc1ea1/aprueba-carolina-del-norte-medidas-que-limitan-a-transgeneros/

[2] “Impugnan ley dirigida a transgéneros en Carolina del Norte”. El diario.mx. 28 de marzo de 2016. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://diario.mx/Estados_Unidos/2016-03-28_19fb52d6/impugnan-ley-dirigida-a-transgeneros-en-carolina-del-norte-/

[3] “La medida de Barack Obama a favor de los transgéneros en las escuelas públicas”. Infobae América. 13 de mayo de 2016. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://www.infobae.com/2016/05/13/1811282-la-medida-barack-obama-favor-los-transgeneros-las-escuelas-publicas/

[4] “Boy scouts aceptan al primer niño transgénero”. El Universal. 2 de agosto de 2016. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/mundo/2017/02/8/boy-scouts-de-eu-aceptan-al-primer-nino-transgenero

[5] “Joven transgénero se impone en combate estatal de lucha”. 24 de febrero de 2017. Consultado el 26 de febrero de 2016. Excelsior. Liga: http://m.excelsior.com.mx/adrenalina/2017/02/24/1148443

[6] “Donald Trump anuló la norma que permitía a estudiantes transgénero elegir el baño que prefieran en las escuelas”. Infobae América. 22 de febrero de 2017. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://www.infobae.com/america/eeuu/2017/02/22/donald-trump-anulo-la-norma-que-permitia-a-estudiantes-transgenero-elegir-el-bano-que-prefieran-en-las-escuelas/

[7] “Principios de Yogyakarta: principios sobre la aplicación de legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género”. Yogyakarta Principles. Marzo de 2007. Consultado el 26 de febrero de 2017. Liga: http://www.yogyakartaprinciples.org/wp/wp-content/uploads/2016/08/principles_sp.pdf

[8] “Estos países le llevan ventaja a EE.UU. en cuanto a derechos de los transgénero”. CNN en español. 24 de febrero de 2017. Consultado el 27 de febrero de 2017.  Liga: http://cnnespanol.cnn.com/2017/02/24/estos-paises-le-llevan-ventaja-a-ee-uu-en-cuanto-a-derechos-de-los-transgenero/#0

[9] “Países no entienden debate de transgéneros en EU”. El diario.mx. 24 de febrero de 2017. Consultado el 27 de febrero de 2017. Liga: http://mobile.diario.mx/Internacional/2017-02-24_45d1c859/paises-no-entienden-debate-de-transgeneros-en-eu/

 

Sobre empoderamiento de mujeres.


El concepto de empoderamiento fue acuñado en la IV Conferencia Mundial de Beijing en 1995 para “referirse al aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder”. Actualmente, en diferentes sitios lo definen como “la toma de conciencia del poder que individual y colectivamente ostentan las mujeres y que tiene que ver con la recuperación de la propia dignidad de las mujeres como personas”.

Por tanto, ¿cómo trabajar el empoderamiento hacia las mujeres sin caer en esencialismos o en ideas simplificadoras?

Si partimos que el “ser mujer” –lo mismo que el “ser hombre”, “ser indígena”, “ser trans” o cualquier otra identidad- es una construcción social de acuerdo a contextos históricos determinados más que un producto dado por la naturaleza y que son los cuerpos asumidos como “femeninos” quienes simbólica y socialmente son clasificados y jerarquizados en clave de subordinación, es probable que comprendamos no sólo las causas contextuales e históricas para erradicarlas sino que tengamos una aproximación hacia ideas de violencias de género más interseccionales y, por tanto, más contextuales e incluyentes.

Hablar de empoderamiento implica reconocer que existen brechas de desigualdad, violencia generalizada y un entorno social y cultural que introyecta que ciertos cuerpos asumidos como “masculinos” se consideren con el privilegio de dominar y subordinar a aquellos identificados como “femeninos”.

De esta forma, me parece que una de las principales claves para trabajar un empoderamiento que no devenga en la generación de fronteras imaginarias –que a la postre separen- dentro de los diversos grupos de mujeres categorizados por clase, grupo étnico, diversidad sexual, corporal o funcional, o en diversos contextos sociales de vulnerabilidad como quienes viven situación de migración, indocumentación o prostitución involucra reflexionar críticamente los discursos que hemos introyectado, muchas veces inconscientemente, para identificar no sólo las barreras simbólicas, sociales, políticas y económicas que dificultan el acceso a espacios de poder sino también reconocer los pocos, pero al fin y al cabo, privilegios  dentro de la diversidad que implica ser mujer  para comprender las diferentes prioridades y posicionamientos políticos de cada grupo con el objeto de poder  construir puentes que generen alianzas, aunque sean temporales, para el logro de objetivos relacionados con los grandes desafíos que tenemos todas las mujeres y otros grupos oprimidos.

A partir de la construcción de estas alianzas entre diversos grupos podemos generar sinergias para presionar con mayor fuerza a los grupos hegemónicos por mayores y mejores espacios para TODAS las mujeres y los grupos históricamente excluidos del poder.

La subordinación de las mujeres está intrínsicamente relacionada con la constitución de las identidades masculinas tanto a nivel social como subjetivo. Por lo que el empoderamiento de las mujeres no puede asumirse de forma aislada de dichos procesos que participan en la constitución de las identidades masculinas. De ahí que conforme las mujeres –e identidades disidentes- avanzan en espacios de poder o de visibilización se activan las diferentes formas de violencia. El poder político, económico  y social no sólo implica un lugar privilegiado de estatus sino que se vuelve en elemento “esencial” de aquello que participa en la constitución de la identidad de “ser hombre”. De ahí que los discursos tradicionalistas a favor de levantar fronteras que den la idea de consistencia y solidez que remarquen la diferencia sexual, étnica, económica y migratoria empiecen a cobrar fuerza.

Las opresiones que vivimos son muchas (el sistema sexo/género, el patriarcado, el sistema de explotación capitalista neoliberal, las colonizaciones ideológicas y raciales, etc) y aunque subjetivamente podamos priorizarlas de diferente manera, todas estas participan activa  y de forma compleja en los cuerpos que no nos ajustamos a aquello que se considera la norma cis-andro-heterocéntrica, blanco-burguesa, funcional y binariamente corporal.

Ante el resurgimiento de movimientos y posicionamientos políticos con fuertes raíces fundamentalistas religiosas y machistas que alimentan los discursos que claman por el surgimiento de fronteras  que nos separen para mantener la idea de un orden social inalterado que sirvan de contrapesos contra los avances hacia la igualdad y la convivencia pacífica de la pluralidad me parece que la construcción de estas redes entre los diversos grupos de mujeres se volverán estratégicas para apostar a estrategias y proyectos éticos y políticos que nos incluyan a todas  las personas y sostenga siempre una mirada crítica hacia lo que se siga, en un momento dado, excluyendo o invisibilizando, para garantizar así el avance progresivo a la conformación de verdaderas ciudadanías integrales.

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

Abriendo espacios a las juventudes #Trans y No conformes con el género


Conforme más personas trans y no conformes con el género jóvenes empiecen a ser más visibles los espacios sociales tendrán que ser repensados para asegurar la convivencia pacífica y respetuosa entre las diferencias.

Quizás nos sirvan considerar algunas buenas prácticas que se han explorado en países como Estados Unidos[1] para que la realidad no nos sorprenda.

  1. Sobre la privacidad: integrar a la diversidad de género requiere repensar el concepto de privacidad. Por ejemplo, donde sea posible es muy importante que existan baños y sanitarios individuales. Esta no es la única opción, pero es importante que exista. Con respecto al acceso a los sanitarios, en donde el contexto lo permita, se puede explorar la normalización de sanitarios sin género alguno, como se hace en casa.
  2. Sobre la capacidad de elección y agencia: hasta donde sea posible, permite que las juventudes trans y no conformes con el género tengan capacidad de decidir con respecto a sus compañeras o compañeros de habitación, la ropa para dormir, el nombre con el que se registrará en el hotel, entre otras decisiones. En la medida de lo posible, esta norma se puede extender a todo el grupo.
  3. Sobre normalizar la diferencia: es importante construir espacios y reglas de convivencia para que las personas trans y no conformes con el género no se sientan extrañas o fuera de lugar. Una forma de hacerlo es a partir de reconocer que las diferencias individuales forma parte de la naturaleza y, por tanto, de la condición humana. Necesitamos espacios que celebren la particularidad como una norma, en donde las personas nos reconozcamos también a partir de nuestras diferencias y no solamente por las semejanzas. Permite y fomenta la diversidad en general, por ejemplo, que las personas jóvenes elijan su nombre y sus pronombres en las etiquetas de nombre, en la ropa para hacer actividades recreativas y sociales, por ejemplo.
  4. Respeta el libre desarrollo de la personalidad: es decir, respeta el sentido identidad de cada persona independientemente de cómo percibas su apariencia, por su historia de vida u otras ideas preconcebidas. Esto incluye preguntar por el nombre y pronombres más apropiados para cada persona y reconocer que las personas trans y no conformes con el género tienen diferentes experiencias y percepciones.

 

Estas son algunas prácticas que ya se han explorado en algunas partes del mundo. ¿Cuáles podemos pensar  para volver nuestros espacios locales más incluyentes, libres y respetuosos?

 

Rebeca Garza

@Rivka_Azatl

 

[1] Adaptado y traducido de “Accommodating Our Transgender Youth” de Rev. Liam Hooper  : https://www.rmnetwork.org/newrmn/accommodating-transgender-youth/

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Jessica Marjane Durán, activista trans de 23 años y referente de derechos humanos y juventudes trans en México.